¿Dormir mal engorda? La relación entre el sueño y el aumento de peso

¿Sabías que una razón para engordar es no dormir bien? Dormir mal no solo afecta al descanso, también puede influir directamente en el aumento de peso. La falta de sueño altera las hormonas del apetito, incrementa el hambre y los antojos, reduce el metabolismo y disminuye la energía para realizar actividad física. Además, eleva los niveles de estrés, lo que puede favorecer la acumulación de grasa.
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Dormir mal no solo afecta tu energía y estado de ánimo al día siguiente, sino que también puede influir directamente en tu peso.

La población general aún no es lo suficientemente consciente de que la calidad del sueño influye en el metabolismo, la sensación de hambre y la forma en la que el cuerpo administra la energía.

En este post de Nuevo Descanso te explicamos por qué dormir mal puede hacerte engordar y qué hacer para evitarlo.


El sueño regula las hormonas del hambre

Al dormir bien el cuerpo logra mantener en equilibrio dos hormonas claves: Leptina, que es la hormona que regular la señal de saciedad y la Grelina, que aumenta el hambre

Pero si duermes mal o poco, se rompe la armonía. Tus niveles de leptina disminuyen y tus niveles de grelina crecen, lo que hace que tengas más hambre y sobre todo antojos de cosas azucaradas y grasas.

Cuantas más horas estés despierto, más probabilidades hay de que comas

Dormir poco, es estar más tiempo despierto y, por tanto, tendrás más oportunidades para comer. Y además, se va a afectar a tu fuerza de voluntad como consecuencia de la falta de sueño, lo que también puede hacer que sea más difícil resistirse a aperitivos poco saludables.

Por eso es normal que las personas que duermen mal acaben consumiendo más calorías en general.

Mientras tanto, el metabolismo también se ve afectado

La privación del sueño también puede desacelerar el metabolismo. Significa que tu cuerpo quema menos calorías en reposo, lo que hace más fácil para ti acumular grasa.

Dormir mal también afecta a la sensibilidad a la insulina, que a su vez aumenta el riesgo de padecer trastornos metabólicos a largo plazo.

Menos energía, menos ejercicio físico

Cuando no duermes bien, tienes más sueño durante el día. Esto disminuye las ganas de hacer ejercicio o estar activo.

En consecuencia:

  • Te mueves menos
  • Quemas menos calorías
  • Incrementa el sedentarismo

Todo ello conduce al sobrepeso

Estrés y cortisol: otro elemento clave

Dormir mal aumenta el cortisol, la hormona del estrés. Este incrementado en el cortisol, se asocia con mayor acumulación de grasa, sobre todo en el área abdominal.

Por si fuera poco, el estrés también puede hacer que comamos por ansiedad, lo que termina siendo un círculo difícil de romper.

La importancia de un buen descanso

Para tener una dieta saludable y perder peso, no solo importa lo que comes y cuánto ejercicio haces, sino también cómo duermes.

Descansar bien sirve para:

  • Controlar el apetito
  • Mantener el metabolismo activo
  • Disponer de más energía para moverte
  • Reducir el estrés

Y es a propósito de esto que ahora te presentaré tu nuevo entorno de descanso. Un buen colchón y una rutina adecuada pueden transformar tus noches de insomnio.

Consejos para dormir bien y cuidar el peso

Si lo que deseas es desconectar más y que no se note en la báscula, toma nota de estos consejos:

  1. Establecer horarios fijos: Acostarte y levantarte a las mismas horas todos los días contribuye a regular tu reloj biológico.
  2. La comida que comes en la noche: No cenes en exceso ni muy tarde.
  3. Desconecta tu teléfono: Disminuye la utilización de pantallas al menos 30 minutos antes de acostarte.
  4. Optimiza tu ambiente para dormir: Compra un colchón cómodo y convierte tu habitación en un lugar en el que dormir mejor.
  5. Prioriza el descanso: Un descanso entre 7-9 horas es indispensable para que el cuerpo encuentre el equilibrio necesario.
Efectivamente, dormir mal puede provocar aumento de peso. No es la única causa, pero es un factor muy importante que a menudo se pasa por alto. La falta de sueño altera las hormonas del hambre, reduce la actividad física y modifica el metabolismo.

Cuidar tu sueño es cuidar tu salud. Al mejorar la calidad de tu sueño, no solo te sentirás mejor, sino que también ayudarás a tu cuerpo a mantener su equilibrio.
En Nuevo Descanso, somos conscientes de que dormir bien es clave para una vida saludable. Porque dormir mejor, es también vivir mejor.

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