Cuando nos referimos a la comodidad para dormir, normalmente consideramos el tamaño, el material o la firmeza del colchón. No obstante, existe un aspecto igual de relevante que en muchas ocasiones se pasa por alto: el grosor del colchón.
El grosor, además de afectar la sensación de comodidad, establece el nivel de soporte, la capacidad de adaptación del cuerpo durante la noche y la durabilidad. Y lo más relevante: debe seleccionarse a partir de la altura y el peso de cada individuo.
En este artículo te mostramos cómo determinar el grosor adecuado del colchón para asegurar un descanso reparador.
¿Por qué es importante el grosor del colchón?
Un colchón que es muy delgado puede hundirse con facilidad, pero uno excesivamente grueso puede ser incómodo y dificultar el movimiento. El grosor influye en:
- Soporte corporal: garantiza que la columna esté alineada.
- Durabilidad: más resistencia al desgaste y más capas a medida que aumenta el grosor.
- Confort: un grosor adecuado mejora la circulación y previene los puntos de presión.
- Adaptación al durmiente: cada complexión requiere un grosor diferente para sostener la posición adecuada.
Grosor sugerido de acuerdo al peso del cuerpo
Uno de los elementos más importantes que se tienen en cuenta al seleccionar el grosor del colchón es el peso corporal:
- Personas con un peso máximo de 60 kg: Para estas personas, los colchones de entre 18 y 22 cm suelen ser adecuados, puesto que no hay tanta presión corporal.
- Entre 60 y 90 kilogramos: sería ideal que el grosor del colchón fuera de entre 23 y 27 cm, con capas de firmeza media para ofrecer un buen soporte.
- Más de 90 kg: Se sugieren colchones de entre 28 y 35 cm, que sean más resistentes y estén hechos con materiales que prevengan el hundimiento.
- Sugerencia: si compartes cama con alguien y hay una diferencia de peso, es recomendable elegir colchones más gruesos (de 25 cm o más) para garantizar la independencia y la estabilidad de las camas.
Grosor apropiado en función de la altura
Si bien el peso es el elemento más determinante, la altura tiene también influencia. Un individuo alto requiere para su descanso un colchón que no solamente sea largo, sino que además cuente con un grosor adecuado para distribuir la presión.
- Colchones de entre 20 y 24 cm pueden ser apropiados para individuos de menos de 1,70 m.
- Para personas de entre 1,70 m y 1,85 m: es preferible un grosor de 24 a 28 cm.
- Más de 1,85 m: Para brindar un soporte y confort adecuados, se sugiere un colchón de 28 cm o más.
Otros aspectos a considerar
Es recomendable evaluar, además de la altura y el peso:
- Clase de material: los colchones viscoelásticos o de látex generalmente requieren un grosor más grande que los modelos de muelles.
- Posición al dormir: Las personas que duermen de lado generalmente requieren colchones más gruesos para reducir la presión en las caderas y los hombros.
- Edad: Los individuos de edad avanzada tienden a optar por colchones de grosor intermedio (22-25 cm) para que les sea más sencillo moverse y entrar y salir de la cama.
- Base de la cama: verifica que tu base tapizada, canapé o somier sea compatible con el grosor que elegiste.
El grosor del colchón no es un detalle menor: marca la diferencia entre un descanso reparador y noches incómodas. Si eliges el espesor adecuado según tu peso y altura, garantizarás un soporte correcto para tu columna y una mayor durabilidad del colchón.
Te recomendamos valorar siempre el conjunto: grosor, firmeza, material y base de la cama. Solo así conseguirás la combinación perfecta para dormir bien todos los días.




