Dormir de lado (posición lateral) es la postura más común, pero si no se tiene la almohada adecuada, el cuello sufre.
Los fisioterapeutas coinciden: el objetivo no es la comodidad absoluta, sino la alineación neutra de la columna. En este post, analizamos qué características debe tener tu almohada si duermes de lado para evitar contracturas y dolores cervicales.
La «Regla de Oro» del Fisioterapeuta: La Alineación
Cuando duermes de lado, queda un espacio vacío entre tu oreja y el colchón. Si la almohada es muy fina, el cuello cae; si es muy gruesa, el cuello se tensa hacia arriba.
- El objetivo: Que tu nariz, barbilla y esternón formen una línea recta paralela al suelo.
- La clave: La almohada debe rellenar exactamente el ancho de tu hombro.
Características imprescindibles (Anatomía de la almohada ideal)
Para un «durmiente de lado», no cualquier material sirve. Según los expertos, debemos fijarnos en:
- Firmeza Media-Alta: Necesitas un soporte que no se hunda por completo con el peso de la cabeza tras un par de horas.
- Altura (Grosor): Generalmente entre 12 y 15 cm, dependiendo de la anchura de tus hombros.
- Materiales con memoria: La viscoelástica de alta densidad o el látex son los favoritos de los fisios porque mantienen la forma y reducen los puntos de presión.
Tipos de almohadas recomendadas por expertos
Almohada Cervical (Forma de «ola»)
Es la más prescrita en clínicas. Su diseño con dos alturas permite que la parte más alta rellene el hueco del cuello, dejando que la cabeza descanse en la zona central.
- Ideal para: Personas con rectificación cervical o dolores agudos al despertar.
Almohada de Viscoelástica Tradicional
Un bloque sólido de viscoelástica que se adapta al calor corporal.
- Ideal para: Quienes buscan una transición suave y no se acostumbran a la forma de las cervicales.
Almohadas de Látex
Ofrecen un rebote natural y son más frescas.
- Ideal para: Personas que se mueven mucho de lado a lado, ya que el látex recupera su forma instantáneamente.
El truco extra: La segunda almohada
Un fisioterapeuta siempre te recomendará una segunda almohada entre las rodillas.
¿Por qué? Evita que la pierna de arriba caiga hacia adelante, rotando la cadera y tirando de la zona lumbar. Dormir con una almohada entre las piernas alinea la columna desde las cervicales hasta el coxis.
No existe la «mejor almohada» universal, sino la que mejor se adapta a la distancia entre tu cuello y tu hombro. Si te despiertas con la mano debajo de la almohada o con dolor de cuello, es una señal clara de que tu soporte actual es demasiado bajo.




